Como cada año, al llegar la
temporada estival y una vez pasada dos de las celebraciones más importantes
para la Iglesia, y por ende, para nuestra Hermandad, como es la celebración de
la Festividad de la Santísima Trinidad y el Corpus Christi, nuestros titulares
vuelven a ser ataviados de color blanco.
Para la ocasión nuestro Señor
luce túnica de sarga blanca, cíngulo de cordonería dorada y como siempre porta
en su pecho el escapulario trinitario, el cual fue donado por nuestra difunta
hermana Juana Hernández.
Nuestra Señora de la Trinidad
resplandece con saya y manto de damasco blanco con filos de punta plateada,
tocado de blonda blanca, mantilla de sobremanto plateada, corona plateada y
pañuelo y rosario blanco.
Así estarán ataviados nuestros
titulares hasta que llegue el mes de septiembre.






